Estoy pensando en ti… y no sabría que decirte, si hablarte de la luna y las estrellas o los sentimientos extraviados por mis venas que se convierten como tú en mis más cercanos latidos…
No se si hablarte de las golondrinas de los ríos y las madreselvas de los muros o de esa figura tan extraña en la que te conviertes para adentrarte con intensidad en el país del no me olvides…
Si transcribir el texto de unas canciones melo – románticas o dejar que viajes por mi imaginación encadenada y libremente como bruma o como la espuma del mar…
Ciertamente es una tarea difícil evocar las musas o pedir que los agoreros del parnaso te presten su inspiración… o más bien viajar por el filo de los sentimientos porque comprendo que ahora viajas casi inmóvil – fugitiva de las cadenas de tiempo – espacio que me atormenta cuando me descubro lo que soy… <..>
Como se pude describir el amor, la ternura, la belleza, la sinceridad, la lealtad sin caer en la deformación más absurda de lo que representan…, en fin, creo que solo las puedo mirar, observar, disfrutar…y eso es lo que hago cuando tu estas en mi frente…
De la misma forma estoy convencido de que por más que intente dedicarte mil poemas o canciones no bastarán para expresar toda la carga de sentimientos que alberga mi pecho con respecto a ti…
Lo más interesante es que apareces justo cuando la vida nos pone más pruebas y dificultades…, la soledad nos es buena compañera y consejera, solo habla de si misma de la insistencia ser tomarte por asalto…reniego de esa posibilidad, pero reniego de esa locura por tu presencia…
Entonces… ¿Qué se espera de una carta de amor? ¿Qué exprese los más bellos sentimientos?, pero, si apenas creo ser una artesano de la palabra, un alfarero de las letras, ¿Cómo puedo atreverme a dirigirme a ti…?, de antemano te pido perdón por lo que entonces serán algunas ideas que se hilvanan e insisten en zurcirse para tejer esta ¿carta? Que tiembla como un pajarillo entre tus manos…
Confieso que renuncio a una vida de calma y pasividad de no hacer nada, de no atreverse… por el miedo al que dirán o a sumergirnos en la duda y la angustia pertinaz…
Asumo la responsabilidad de escribir para ti… como no lo habría hecho en muchísimo tiempo para nadie…
¿Pero…cómo sería una carta de amor para ti…?
Necesito tomar por asalto tus ideas y anhelos…, requiero de tu palabra, de tu sonrisa, de la luz de tus ojos…
Niña mía…creo que las cosas más interesantes de nuestras vidas aún están por suceder, por construirlas y vivenciarlas como las ambrosías para los dioses, entiendo que rehúsas el miedo, el dolor y el fracaso, eso lo conozco perfectamente…, durante mucho tiempo mi vida ha dado tumbos por todos lados y ya me canse de ello.
Me he dedicado a hacerte canciones para no estar solo, ellas suenan como un espejo que se pone frente a mí… canciones para siempre, una estrella en medio de mis ojos…como el día o la noche en un solo instante se tocan…
Te pido no te vayas nunca más como una bandada de aves… por eso quiero ser dueño del cielo para que me enseñes a volar, a soñar a amar…
Ya no se si es o no una carta de amor lo que fluye de mis manos y mi corazón, en todo caso se que están letras son solo para ti en el espacio infinito de tu corazón.
Hoy te soñé tus mismos gestos y tu picardía, he visto en ti lo que nadie habrá visto…tu paz, tu transparencia, déjame entrar por tus ojos a tu corazón…, creo en la necesidad de coincidir en un punto, en un tiempo a pesar de tantos mundos, tanta gente, tanta historia, coincidir en ti.
Yo solo soy apenas un duende callejero que recorre suburbios perdidos en busca de los que han sido olvidados y rechazados…e intento saltar de la sombra a la luz… toma este corazón sensible y llévalo al mar, a tu espuma a tu vida…, mientras tanto espero… como un calendario que se ha caído de la pared por el peso de los días…pero con unas alas dispuestas al vuelo para salir del olvido al que a veces me someto…
Marco Muñoz.
Un día cualquiera mientras vivas.
No se si hablarte de las golondrinas de los ríos y las madreselvas de los muros o de esa figura tan extraña en la que te conviertes para adentrarte con intensidad en el país del no me olvides…
Si transcribir el texto de unas canciones melo – románticas o dejar que viajes por mi imaginación encadenada y libremente como bruma o como la espuma del mar…
Ciertamente es una tarea difícil evocar las musas o pedir que los agoreros del parnaso te presten su inspiración… o más bien viajar por el filo de los sentimientos porque comprendo que ahora viajas casi inmóvil – fugitiva de las cadenas de tiempo – espacio que me atormenta cuando me descubro lo que soy… <..>
Como se pude describir el amor, la ternura, la belleza, la sinceridad, la lealtad sin caer en la deformación más absurda de lo que representan…, en fin, creo que solo las puedo mirar, observar, disfrutar…y eso es lo que hago cuando tu estas en mi frente…
De la misma forma estoy convencido de que por más que intente dedicarte mil poemas o canciones no bastarán para expresar toda la carga de sentimientos que alberga mi pecho con respecto a ti…
Lo más interesante es que apareces justo cuando la vida nos pone más pruebas y dificultades…, la soledad nos es buena compañera y consejera, solo habla de si misma de la insistencia ser tomarte por asalto…reniego de esa posibilidad, pero reniego de esa locura por tu presencia…
Entonces… ¿Qué se espera de una carta de amor? ¿Qué exprese los más bellos sentimientos?, pero, si apenas creo ser una artesano de la palabra, un alfarero de las letras, ¿Cómo puedo atreverme a dirigirme a ti…?, de antemano te pido perdón por lo que entonces serán algunas ideas que se hilvanan e insisten en zurcirse para tejer esta ¿carta? Que tiembla como un pajarillo entre tus manos…
Confieso que renuncio a una vida de calma y pasividad de no hacer nada, de no atreverse… por el miedo al que dirán o a sumergirnos en la duda y la angustia pertinaz…
Asumo la responsabilidad de escribir para ti… como no lo habría hecho en muchísimo tiempo para nadie…
¿Pero…cómo sería una carta de amor para ti…?
Necesito tomar por asalto tus ideas y anhelos…, requiero de tu palabra, de tu sonrisa, de la luz de tus ojos…
Niña mía…creo que las cosas más interesantes de nuestras vidas aún están por suceder, por construirlas y vivenciarlas como las ambrosías para los dioses, entiendo que rehúsas el miedo, el dolor y el fracaso, eso lo conozco perfectamente…, durante mucho tiempo mi vida ha dado tumbos por todos lados y ya me canse de ello.
Me he dedicado a hacerte canciones para no estar solo, ellas suenan como un espejo que se pone frente a mí… canciones para siempre, una estrella en medio de mis ojos…como el día o la noche en un solo instante se tocan…
Te pido no te vayas nunca más como una bandada de aves… por eso quiero ser dueño del cielo para que me enseñes a volar, a soñar a amar…
Ya no se si es o no una carta de amor lo que fluye de mis manos y mi corazón, en todo caso se que están letras son solo para ti en el espacio infinito de tu corazón.
Hoy te soñé tus mismos gestos y tu picardía, he visto en ti lo que nadie habrá visto…tu paz, tu transparencia, déjame entrar por tus ojos a tu corazón…, creo en la necesidad de coincidir en un punto, en un tiempo a pesar de tantos mundos, tanta gente, tanta historia, coincidir en ti.
Yo solo soy apenas un duende callejero que recorre suburbios perdidos en busca de los que han sido olvidados y rechazados…e intento saltar de la sombra a la luz… toma este corazón sensible y llévalo al mar, a tu espuma a tu vida…, mientras tanto espero… como un calendario que se ha caído de la pared por el peso de los días…pero con unas alas dispuestas al vuelo para salir del olvido al que a veces me someto…
Marco Muñoz.
Un día cualquiera mientras vivas.

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